Lugares de interés

Centro de Recepción de Visitantes

Visita el Centro de Recepción de visitantes de la Pernía y descubre toda la riqueza y belleza que contiene descubriendo paso a paso toda la comarca.

Se ubica en la planta baja del Ayuntamiento de La Pernía, en San Salvador de Canttamuda y constituye un perfecto punto de partida para cualquier actividad turística que se desee desarrollar en La Pernía.

Contiene toda la información relativa a su territorio, tradiciones, historia y arte en un soporte lúdico, llamativo y de fácil acceso para el usuario.

El visitante encontrará a su disposición toda la información referente a La Pernía: territorio, historia, tradiciones, arte, naturaleza, a través de maquetas, ordenadores, pantallas táctiles y audiovisuales que se ponen a disposición del visitante con el único fin de que salga del Centro con la mayor información disponible acerca de La Pernía.

Blasones, escudos e inscripciones

En la Pernía encontramos gran cantidad de escudos y varios blasones distribuidos por muchos de nuestros pueblos: San Salvador de Cantamuda, San Juan de Redondo, Santa María de Redondo, Lores, Areños, Casavegas y Camasobres.

Además en alguna de nuestras pedanías hay inscripciones antiguas en exteriores de escuelas como por ejemplo en Santa María de Redondo y Lores, o en el interior de casonas como en el Hotel Posada Fuentes Carrionas de Camasobres.

Rollo jurisdiccional

Es símbolo del poder civil y criminal que le fue otorgado al obispo de Palencia para impartir justicia en nombre del rey en 1541 se concede al obispado la jurisdicción civil y criminal de la Pernía. Como prueba de este hecho histórico aún se puede apreciar el rollo jurisdiccional del siglo XVI situado en la plaza mayor de San Salvador de Cantamuda.

Consta de 9 tambores de piedra sobre una grada circular de 5 peldaños visibles a los que se le añade otro peldaño que se encuentra soterrado. La base de la columna es cuadrangular. Está coronada con el escudo del obispo Luis Cabeza de Vaca y cuatro cabezas de animales que algunos interpretan como cabezas de león. Conserva las argollas que demuestran su uso como picota, humilladero y lugar de ajusticiamiento.

Iglesia del Salvador

Iglesia de estilo románico del siglo XII situada en la localidad de San Salvador de Cantamuda, aunque se tiene constancia de una construcción anterior. Llegó a adquirir rango de colegiata, ocupada por abad y canónigos.

El actual templo data aproximadamente de 1180 y se conserva sin demasiadas alteraciones, lo que lo dota de un carácter especial y lo convierte en una de las iglesias más representativas del románico Palentino.

Su arquitectura representa las características propias del Románico, volúmenes puros que se aprecian al exterior, con cabecera formada por tres ábsides semicirculares, siendo el central de mayor tamaño, el transepto y cimborrio sobresalen en altura respecto a la nave de la iglesia. El elemento más destacado al exterior es la espadaña, considerada como la más bella espadaña del románico español, se eleva sobre un arco ciego que enmarca una venta y una entrada a los pies de la iglesia, consta de cuatro troneras, en dos alturas y remate en piñón triangular.

En el interior, provoca sensación de amplitud y solemnidad como son las iglesias románicas, los ábsides se cubren con bóvedas de horno, resaltando los nervios que apoyan en las columnas, y cúpula en el transepto. Cabe destacar la gran mesa de una sola pieza de piedra del altar, sustentada por siete columnas de piedra talladas con diferentes motivos. La decoración escultórica se aprecia en los capiteles de las columnas y sobre todo en la rica talla de las columnas que soportan la mesa de altar.

En 1970 se encontró mientras se realizaban unas obras de cimentación una lapida sepulcral visigótica.

Declarada Bien de Interés Cultural en el año 1993.

Abadía de Lebanza

Acercarse a la Abadía de Santa María de Lebanza, a 2km del pueblo de Lebanza, es adentrarse en un territorio de paz y armonía con la naturaleza. El edificio que hoy podemos ver es el resultado de numerosas reformas a lo largo de los siglos, desde su primera construcción en el año 932 fundada por los condes lebaniegos Alfonso y Justa, pasando por una construcción románica del siglo XII y la última remodelación de 1780. No queda nada del antiguo edificio románico compuesto por una iglesia, un claustro y otras dependencias que fue mandado construir por el obispo Raimundo. De este periodo se conserva dos capiteles que pertenecían al arco triunfal de la iglesia que fueron vendidos y están expuestos en el Fogg Art Museum de Harvard. En 1747 se produce un incendio y se manda construir un nuevo conjunto al estilo neoclásico, siguiendo los planos del arquitecto Sabatini. La iglesia presenta una planta de cruz griega con cúpula central rebajada, alberga dos retablos de estilo barroco.

Del mismo modo, los usos que se le han dado han sido de lo más variado, llegando a ser uno de los centros religiosos más importantes de la zona, fue seminario mayor, pasó por sanatorio de tuberculosos, hostelería y actualmente se abre en verano para campamentos juveniles.

Mirador de El Campo

En esta pequeña y pintoresca localidad de La Pernía, a escasos 2km de San Salvador de Cantamuda, nos encontramos con una de las vistas más espectaculares del Valle del Pisuerga: la Sierra de Peña Labra, donde se alzan picos de más de dos mil metros de altitud, como el mismo Peña Labra (2.028m.), Pico Tres Mares (2.149m.) y Cuchillón (2.174m.)

El Campo es un pequeño pueblo de curiosa forma prolongada en torno a una calle principal y en el que cabe destacar la portada de su parroquia de San Pedro, de estilo gótico.

Internándonos en el precioso y coqueto pueblo veremos a mano derecha un camino señalizado. Tras un breve y agradable paseo a la sombra entre pastos de vacas y caballos nos llevará hasta lo alto de un cotero habilitado como área de picnic y mirador que nos ofrece unas vistas impresionantes hacia un lado de La Horca de Lores y hacia el otro del Valle del Pisuerga.

Mirador de Piedrasluengas

Como su nombre indica el mirador se encuentra en Piedrasluengas, la localidad más septentrional de Palencia, que a su vez pertenece al municipio de La Pernía. La historia dice que por el puerto de Piedrasluengas pasaron los romanos, en concreto una de las tres columnas que dirigió la batalla definitiva contra los cántabros. No sabemos si desde entonces hay camino pero lo cierto es  que es un lugar de fácil acceso. Tanto, que se puede llegar en coche, así que si tenéis niños pequeños o no disfrutáis subiendo montañas, os podéis apuntar este plan. Por supuesto, quienes tengan afición por la montaña y el senderismo disfrutarán con las rutas y ascensiones que hay por todo el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre.

El mirador está ubicado en plena cordillera Cantábrica, en concreto en el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, Montaña de Palencia,  el puerto de Piedrasluengas se alza a más de 1.300 m. por lo que las vistas desde el mismo son espectaculares. Desde su estructura de madera se observa una preciosa vista de los picos de Europa, Peña Labra, el pico Tres Mares, el Cuchillón y el valle de Liébana.

Tiene una vista única hacia toda la crestería de los picos de Europa, lo que le convierte en una experiencia espectacular, y en un fin de semana si el tiempo acompaña y está despejado, las vistas son realmente únicas siendo una experiencia muy recomendada.

Hay una serie de actividades que se pueden realizar como las rutas a la sierra de Albar o a Peña Labra o alojarte en un hotel con encanto cercano al Mirador de Piedrasluengas donde descansarás en un lugar privilegiado.

Cueva de los Burros

La Cueva de los Burros fue utilizada en el Periodo Neolítico (5.500-3000 a.C). Se trata de una pequeña cueva situada en Camasobres que ha sido usada en el pasado como refugio por los pastores de la zona.

Tiene una única galería de 8 m de longitud, 4 de anchura, y 1,5 de altura, parcialmente dividida en dos recintos por un arco superior. En la gruta se hallan pinturas rupestres apenas perceptibles y en un estado muy deteriorado como consecuencia de la erosión. Hay alguna representación antropomorfa, y grupos de puntos y rayas, típicas de la pintura rupestre esquemática o esquematismo que podría remontarse al calcolítico.

Es un recinto protegido, puesto que es la única cueva con pinturas rupestres que se pueden encontrar en la Pernía y las pinturas en su interior ya se encuentran bastante desgastadas como para exponerlas.

Cueva del Cobre

Lugar donde se deja ver el río Pisuerga por primera vez. Una ruta a través del valle de los Redondos, en pleno Parque Natural con unas magníficas vistas de las montañas que bordean este valle. La ruta comienza en Santa María de Redondo, siguiendo un camino perfectamente señalizado llegando a la boca de la gran cueva por la que corre el río Pisuerga.

Durante muchos años (y aún a día de hoy) es considerada y mentada como el nacimiento del río Pisuerga a pesar de que en 1982 se demostró que en ella surge el Pisuerga cuyo nacimiento se haya en Covarrés y cae en el sumidero de Sel de la Fuente, unos kilómetros más arriba.

El camino hasta la cueva son 13,5 km de sendero con inclinaciones cuyo tránsito lleva entre 3 y 5 horas dependiendo del paso y de nuestro estado físico.

Una vez en la cueva nos encontramos un monumento natural practicable en gran longitud aunque es desaconsejable internarse en ella más allá de donde alcanza la luz sin poseer adecuados conocimientos de espeleología.

Ribero pintado

Aunque geológicamente es normal como espectáculo visual es incomparable 

A menos de 3 km de Santa María de Redondo, siguiendo el camino hacia el pico Tres Mares, se encuentra esta curiosa y espectacular formación geológica, conocida como el Ribero Pintado. Situado al fondo del valle y en una ladera boscosa, sobre unos hermosos prados regados por el arroyo Lombatero, aparece repentinamente una increíble estratificación de sinclinales y anticlinales, con el aspecto de un mosaico de innumerables materiales, colores y texturas. Este capricho natural queda realzado por el robledal que la corona y la vegetación que la enmarca. Geológicamente, será tal vez una formación corriente, pero como espectáculo visual es incomparable.

La mayor parte delas rocas que constituyen la Montaña Palentina (salvo excepciones puntuales) tienen origen sedimentario. Se depositaron bajo el mar en la plataforma continental de un continente llamado Gondwana durante 200 millones de años (entre 520 y 300 millones de años, aproximadamente).

En cuanto a los colores que convierten al El Ribero Pintado en un lugar tan particular, el negro de las lutitas se deba a su elevado contenido en materia orgánica. Sin embargo, el rojo de las areniscas es debido a que los sedimentos se depositaron en un medio reductor, de manera que el hierro contenido en ellos (probablemente procedente también de los restos de organismos vivos) estaba en forma de sulfuro. Cuando estas rocas se encuentran a la intemperie (es decir en un medio oxidante), el hierro se oxida y pasa a hematites, con su color rojo característico.

En lo referente al relieve de la zona, en las formas acarcavadas de El Ribero Pintado tiene mucho que ver la erosión del arroyo que discurre por la base de la ladera. El desgaste de la parte inferior de la vertiente por parte del cauce provoca el descalce de la misma, de modo que los materiales situados más arriba quedan suspendidos y caen por acción de la gravedad. El carácter deleznable de las lutitas ocasiona que la erosión sea muy acusada y un proceso rápido. En principio, las lutitas se acumulan en la base de la ladera, formando conos de derrubios, Pero además, el arroyo actúa evacuando los materiales acumulados con rapidez.

En las proximidades del El Ribero Pintado puede observarse un campo de bloques erráticos. Se trata de bloque de conglomerado triásico de grandes dimensiones cuya área fuente se encuentra en la divisoria de aguas entre Palencia y Cantabria (cordal formada desde Peña Labra hasta el Pico Valdecebollas). La posición interfluvial y en torno a los collados que tienen algunos de estos bloques y la existencia demás bloques en la margen derecha del arroyo del Ribero Pintado a casi 100 metros por encima del lecho del río actual justifican su origen glaciar.

Peña Carazo y Horca de Lores

Se trata de una bonita ruta para disfrutar en cualquier época, siempre y cuando se vaya bien equipado.

Para llegar a Peña Carazo (2013 m) partimos de la localidad de Lebanza, y continuamos hasta llegar a la Abadía de Santa María de Lebanza, nuestro punto de partida.

En esta ruta nos adentramos en un precioso bosque de robles y hayas. El camino desemboca en el Prado de las Cabras (1.450 m de altitud) donde se abre ante nosotros un amplio valle presidido por la cumbre del Pico Carazo (oeste-noroeste) y por el collado de Hontanillas, situado a su izquierda. 

Una vez hayamos alcanzado el collado (1.836 metros; 3,5 kilómetros), tendremos hacia el frente unas magníficas vistas sobre la cara este del pico Curavacas y sus vecinos, Huelgas, Hospital y Lagunillas. A sus pies,  el valle de Pineda, por el que corren las aguas del rio Carrión en sus primeros kilómetros de vida.

Para dirigirnos en primer lugar a la Horca de Lores o Carazuelo, que es la más elevada e importante de este cordal lo hacemos desde el collado de Hontanillas. Una vez en la cumbre podremos descansar disfrutando de las montañas que nos rodean, pues la privilegiada situación de esta cima nos permite una amplia panorámica. Hacia el este, nuestra vista alcanzará desde el Valdecebollas hasta Peña Labra, pasando por las cumbres del Cuchillón y Tres Mares, que marcan el límite con las vecinas  tierras cántabras de Campoo. Al norte podremos contemplar unas inmejorables vistas sobre los Picos de Europa, por encima de los valles de Liébana. Al oeste se contemplan gran parte de  las cumbres de las Fuentes Carrionas: Peña Prieta, Tres Provincias, Pico Lezna, Curavacas entre otras muchas que seguro que somos capaces de identificar en el horizonte.

Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre

En el confín más remoto e inaccesible de la provincia de Palencia se levanta una espectacular, y casi desconocida, cadena montañosa. Sus picos y crestas, modelados en las duras y apretadas calizas de montaña, sobrepasan los 2.500 metros de altura y conforman un singular relieve a base de fantásticas agujas, impresionantes precipicios, altivos cantiles y profundos valles. También abundan en la zona los lagos de origen glaciar.

Dos importantes ríos tienen sus fuentes en estas montañas el Carrión y el Pisuerga. El primero de ellos nace en el corazón más escarpado de la montaña y sus fuentes, la laguna de Fuentes Carrionas que da nombre a toda la comarca, están tan aisladas que incluso es posible descubrir en ellas las huellas de varias parejas de oso pardo. El Pisuerga brota en una zona, Fuente del Cobre, de más suavidad paisajística y en donde lo que predomina son los bosques caducifolios de haya y roble.

En la zona del norte de Palencia se concentra además uno de los mayores y más notables conjuntos de arte románico de todo el mundo.

Vegetación
Hayedos, robledales albares, alamedas de álamo temblón, abedulares, encinares, sabinares albares, el pinar autóctono de pino silvestre de Velilla del Río Carrión que se diferencia plenamente de las masas de repoblación. Como formaciones arbustivas destacar las avellanedas, el espino albar, endrinos, piornos, escuernacabras, acebos, tejos, mostajos… Piornales, brezales, aulagares, sabinares rastreros … conforman los matorrales. En cuanto a las formaciones herbáceas adquieren importancia singular los pastizales y cervunales junto a las comunidades de roquedos, gleras y turberas.

Fauna
La abundancia y diversidad faunística caracteriza a este Espacio situado a caballo entre la región atlántica y la mediterránea. Aquí se encuentran elementos característicos del dominio atlántico como los picos mediano y negro, carbonero palustre, treparriscos, gorrión alpino, chova piquigualda, acentor alpino, marta, lirón gris, liebre de piornal, lagartija de turbera, lagartija de Bocage, víbora de Seoane, rana bermeja…, al lado de especies de la fauna mediterránea como la culebra bastarda, el lagarto ocelado, el avión roquero… Junto a estas especies no se pueden olvidar otras muy significativas como el oso pardo, en peligro de extinción, el rebeco cantábrico, la nutria, el gato montés, el desmán de los Pirineos, águila real, águila perdicera, alimoche, buitre leonado, halcón común, aguilucho cenizo, búho real…

Geomorfología
Se caracteriza la zona por ser tectónicamente muy compleja, con una alternancia de pliegues de diverso radio y una superposición de estructuras alóctonas, todo ello fragmentado por numerosas fallas y una gran diversidad de litologías. Los procesos de modelado actuales son de una gran eficacia gracias a esta diversidad y al vigor del relieve. Las calizas de la Montaña Palentina, surcadas por una densa red de diaclasas, han permitido un importante modelado kárstico, sobre todo tipo hipógeo (Sima del Espigüete, Sima del Anillo, Cueva del Cobre, Cuevas de Tremaya, …) Durante el Cuaternario, el glaciarismo fue muy importante como así lo atestiguan los circos, umbrales, valles en artesa y sistemas morrénicos terminales que constituyen un conjunto típicamente alpino.

Paisaje
En el valle del río Carrión contrastan las fuertes pendientes de escasa cobertura vegetal y predominio de la roca con los valles de amplia cobertura arbustiva y de variado colorido estacional, mientras en la cuenca del Pisuerga destacan por el contrario la presencia de extensas masas arboladas que se asientan sobre un relieve menos acentuado.